Hace unos cuantos de años, mi abuela me regaló una maleta. Maleta que ya no está ni de moda, ni es cómoda y que siquiera creo que cumpla las condiciones para viajar en una cabina de avión por sus dimensiones. Pero esa maleta, tiene un sinfín de viajes y experiencias inolvidables. Creo que me dió suerte, porque desde el momento en el me la regaló, no he parado de viajar con ella y para ser sincera, en ese instante pensé “pero si yo no suelo viajar tanto para que querré yo esa maleta”.
Bueno, pues a día de hoy, me considero rica en experiencias, he viajado todo lo que he podido y nunca me cansaré de hacerlo. Estoy segura que, si en ese instante hubiesen existido los álbumes de viaje de Risbox, ya tendría alguno que otro relleno.
De cada uno de esos viajes, se queda algo en nuestro interior, experiencias, sensaciones, miedos, nuevas comidas y sabores, pero sobre todo, un trocito de nosotros anda rondando por esos parajes a los que pudimos pisar en algún momento de nuestra vida.
No dejes que se te pierda un recuerdo !!!